Y eso de traducir, ¿qué es?

Para cualquier persona ajena al sector de la traducción, este es un mundo desconocido y siempre suscita preguntas y dudas. En nuestra primera entrada del blog nos gustaría aclarar unas cuantas dudas acerca de la traducción y derribar algunos de los mitos de nuestra profesión.

En primer lugar, debemos diferenciar entre la traducción y la interpretación. Para aclarar la diferencia nos bastará con un ejemplo:

– Si una señora alemana quiere comprar un apartamento en Mallorca para pasar el verano, algunos de los documentos que se le requerirán, como extractos bancarios, contrato de trabajo, nóminas, certificado de solvencia, etc. estarán en alemán. Para presentarlos en España necesitará una traducción jurada de estos documentos, es decir, una traducción fiel y completa de sus documentos originales realizada por un traductor oficial que figure en la lista de traductores jurados del MAEC.

– Si la señora alemana no sabe hablar nada de español y el vendedor no sabe nada de alemán, ambos necesitarán un intérprete que los acompañe en la firma del contrato de compraventa y de todo el proceso para que haga de intermediaria entre ellos.

Ahora que ya sabemos diferenciar entre traductores e intérpretes, veremos la diferencia entre traducción simple y traducción jurada. La traducción jurada va acompañada por la certificación, el sello y la firma de un traductor jurado que ha sido nombrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación en España.

Y ahora bien, ¿quién te puede exigir normalmente que presentes una traducción jurada? Aquí tienes algunos ejemplos:

– La Administración Pública, en caso de que vayamos a homologar un título extranjero.

– Los bancos, si queremos solicitar un crédito o demostrar nuestra solvencia.

– La bolsa de enfermería, si hemos estado trabajando en Alemania, por ejemplo, y cuando volvemos a España queremos actualizar nuestros puntos.

– La universidad alemana donde vayamos a estudiar un máster nos solicitará nuestro título universitario español traducido al alemán por un traductor jurado.

La traducción simple, por otra parte, es aquella que no necesita certificación de un traductor jurado, porque no se va a presentar ante ningún organismo. No obstante, ello no le resta calidad al resultado, simplemente se trata de servicios para situaciones diferentes y ambos son realizados por un profesional.

Algunos ejemplos de traducción simple serían:

– Traducción de la página web de un fotógrafo que quiere ampliar su cartera de clientes internacionales

– Traducción de una carta de un restaurante.

– Manual de instrucciones de una tostadora, lavadora, grúa, etc.

– Traducción de correos electrónicos.

Una vez aclarados los conceptos básicos, veamos qué es y qué no es un traductor.

Qué es un traductor:

– Un profesional que domina dos lenguas, conoce la gramática y la ortografía de su lengua materna y puede expresarse por escrito a la perfección en su lengua nativa.

– Una persona que conoce la cultura de los países donde se hablan sus lenguas de trabajo. Los textos contienen muchas marcas culturales que pueden ser diferentes en el país de la lengua meta (lengua a la que se traduce) y un traductor debe estar capacitado para adaptar este contenido.

– Un profesional que hará las preguntas necesarias a su cliente para obtener el mejor resultado en su traducción.

– Una persona que cobra por los servicios prestados, que ha pasado años estudiando una carrera y no deja de formarse en ningún momento con la intención de ofrecer el mejor servicio a sus clientes.

Qué NO es un traductor:

– Una persona que dice hablar muchas lenguas; el verdadero profesional domina su lengua materna y una o dos más.

– Una máquina que puede traducir 10 000 palabras para mañana.

– Una persona que haga gratis su trabajo.

– Un diccionario con patas que conozca la traducción de todas las palabras.

Esperamos haber aclarado tus dudas y, si sigues teniendo preguntas, escríbenos y estaremos encantados de responderlas.

Más información:

Todo lo que siempre quiso saber sobre la traducción: https://asetrad.org/images/asetrad/pdf/como_encargar_trad/GIR_espaol.pdf

Sonia Candela
Sonia Candela
sonia@traduccionesentrecorchetes.com

Me encanta aprender idiomas y conocer nuevas culturas y costumbres. Elegí dedicarme a la traducción para poder comunicarme con personas con idiomas maternos diferentes al mío y poder facilitar la comprensión entre otras personas que no comparten idioma. Puedes saber más de mí en mi perfil de Linkedin.